12 Dec 2010

Oh Frankie, Merry Christmas

Para escuchar Frank Sinatra hay que estar duchado.
No se puede estar metido entre la cama enpijamado y de resaca. Hay que sentirse pletórico. Hay que mirarse en el espejo y cantar mirando al techo con las manos en alto y galantería sobresaliente.
No se puede tener el rimmel corrido y es realmente inadmisible el Vicks Vaporrub en el pecho y un caldo Aneto en la mano. Hay que enamorar al espejo y pintarse los labios de rojo al ritmo de la música.
No se puede llevar calcetines gordos y canturrer su The Christmas Album como si de elementales villancicos se tratara.
Es preciso, y he de decirlo como primerísima instancia, sentirse Mamá Noel de centro comercial. Oh sexy mum.



1 comment:

h i l i a said...

no podría estar más de acuerdo. sobretodo con lo de los labios pintados de rojo.